Dr José Luis Plaza
Durante la pubertad es muy frecuente la aparición del acné en zonas como el rostro, la parte superior de la espalda o el pecho. Para evitar riesgos ante este padecimiento es recomendable que la persona deje de extraerse las espinillas o barros, pues podría estar colaborando con que la infección presente se expanda, lo que da origen tiempo después a cicatrices que estéticamente no lucen bien. Para tratar estas cicatrices hay varios métodos que ya han sido mencionado en otro post. Entre ellos mencionaremos la dermoabrasión, sobre la que ampliaremos un poco más en este post.
La dermoabrasión consiste básicamente en remover la epidermis y la dermis superficial haciendo uso de un papel de lija mojado o seco, aunque hoy día este está siendo reemplazado con ciertos aparatos con ruedas motrices de uso manual. Entre los materiales que se usan en este tratamiento está el yeso, los cristales de óxido de aluminio, y las fresas de diamante unidas a un motor que suele trabajar entre 12000 y 15000 RPM. En ocasiones puede presentarse en la zona tratada una hipo pigmentación, la cual va desapareciendo gradualmente.
Seguiremos ampliando sobre más técnicas como esta en otro post.